Suele ser habitual, a finales de año, que las personas usuarias de empleorecursos.es nos consulten acerca de la gestión de las horas extraordinarias que han realizado a lo largo del año en curso, fundamentalmente para conocer si realmente debían hacerlas, en qué número, cómo las tiene que abonar la empresa, etc.

“La realización de horas extraordinarias depende del tipo de contrato y situación laboral de la y el trabajador”

Así, desde empleorecursos.es nuestra respuesta se remite al Estatuto de los Trabajadores (E.T.), al ser la norma que regula las horas extraordinarias. Al mismo tiempo, éstas estarán en función del tipo de relación laboral de la persona con la empresa, es decir, del tipo de contrato y de las características particulares de la persona trabajadora (como por ejemplo, se prohíbe la realización de horas extraordinarias a las y los trabajadores menores de 18 años de edad, así como a las/os trabajadores nocturnos, en periodos de reducción de jornada, salvo las de fuerza mayor, a las/os contratadas/os bajo la modalidad de contrato de formación y a tiempo parcial, salvo en los supuestos previstos en el artículo 35.3 del E.T.).

“Las horas extraordinarias se regulan a través del art. 35 del Estatuto de los Trabajadores”

Más concretamente, las horas extraordinarias se regulan por el artículo 35 del E.T., donde se definen de forma clara como “aquellas horas de trabajo que se realicen sobre la duración máxima de la jornada ordinaria de trabajo”.

“Es el convenio colectivo o el contrato de trabajo el que determina el modo de cobrar las horas extraodinarias”

En cuanto a la forma de cobrarlas, a modo general se puede afirmar que son dos en función de lo dispuesto en el convenio colectivo de aplicación en la empresa como en el contrato de la persona trabajadora. Por un lado, mediante el cobro de una cuantía económica por hora que nunca será inferior al valor de la hora ordinaria de trabajo, siendo este cuantía la que se indique previamente (en el convenio o contrato); mientras que por otro, a través de la compensación de tiempo de descanso retribuido equivalente (esta es la forma también de “cobro” en ausencia de pacto al respecto, es decir, que no regule nada ni en el contrato ni en el convenio colectivo).

“El número de horas extras al año no puede superar las 80 horas, salvo excepciones”

Sin embargo, existen un número máximo de horas extraordinarias a realizar por año de trabajo, el cual nunca será superior a ochenta, estando este límite máximo en proporción a la jornada de trabajo a realizar en cómputo anual. Hay que señalar, en relación a este cómputo anual, que no tendrán la consideración de horas extras las realizadas para prevenir o reparar daños urgentes o excepcionales (aunque sí se compensarán económicamente o en tiempo de descanso retribuido, según corresponda); así como en el caso de ser la modalidad de compensación tiempo de trabajo retribuido, las compensadas dentro de los cuatro meses siguientes a su realización.

“Es la empresa la parte responsable de llevar el registro y control de las horas extraordinarias realizadas por las y los trabajadores”

La empresa, se encuentra obligada a registrar la jornada de trabajo de las y los trabajadores que realicen horas extraordinarias, entregando a éstas/os copia de dicho registro y abono en el periodo correspondiente.

“A modo general, y en ausencia de pacto, la realización de horas extraordinarias es voluntaria”

Por último, y no menos importante, desde empleorecursos.es queremos indicar que la realización de horas extraordinarias, salvo que exista pacto previo para ello en el contrato de trabajo o convenio colectivo, serán voluntarias para el/a trabajador/a en función de los límites comentados previamente.


A partir de nuestro anterior post, en el que tratábamos la Gestión de Conflictos en el Trabajo, han sido varias las consultas que nos han llegado a nuestra Web, empleorecursos.es acerca de la sensación que producen estas situaciones en el entorno laboral, y sobre todo, en relación con el desarrollo de las habilidades sociales necesarias para afrontarlos.

“La Asertividad es una de las habilidades sociales que facilita el desarrollo de la persona en su puesto de trabajo”

Así, dentro de este contexto, en el presente post queremos hablar de un estilo de conducta que forma parte de las citadas habilidades sociales, como es la asertividad en el trabajo, la cual, es una técnica comunicativa que permite incidir en el comportamiento de las y los demás, a la vez que si no es puesta en práctica en el día a día de trabajo, puede dar lugar a efectos negativos para la salud psicosocial de la persona.

“Con la asertividad se expresan los propios sentimientos sin ofender los del/a otro/a”

En cuanto a su definición, son varias las existentes, pero si partimos del origen de la palabra “asertividad”, podemos hacernos una idea de la misma, ya que proviene del latín “assertus”, esto es, “afirmación de la certeza de una cosa”. Básicamente, la conducta asertiva es aquella que permite expresar sentimientos, opiniones y pensamientos en el momento oportuno, de la forma adecuada y sin negar ni desconsiderar los derechos de las y los demás.

“Actuar de forma asertiva en genera un clima de respeto en el trabajo”

Justamente en la definición indicada, desde empleorecursos.es entendemos que se refleja la importancia de la asertividad en el entorno laboral, ya que es la conducta que permite interactuar con otras personas de forma efectiva, respetando tus propios sentimientos y el de las/os demás, es decir, no te sientes mal por haber actuado o no de una determina manera en una situación dada, ni tampoco hacer sentir mal a la otra persona.

“El comportamiento asertivo se diferencia del pasivo y agresivo”

Por ello, se puede afirmar que la conducta asertiva es una de las habilidades sociales más efectivas en el trabajo, en contraposición con las conductas pasivas y agresivas, las cuales, se caracterizan como siguen a continuación:

  • Conductas pasivas: se producen cuando se transgreden los propios derechos al no expresar tus opiniones, pensamientos, etc., o hacerlo de forma que la otra parte no te haga caso (por medio de disculpas, falta de confianza y firmeza, etc.). Detrás de estas conductas se encuentra la falta de respeto hacia las propias necesidades, así como apaciguar y evitar conflictos, lo que le genera frustración en la persona.
  • Conductas agresivas: es aquella conducta que se centra en defender los propios derechos, pensamientos u opiniones sin respetar los de las otras personas, con objeto de dominarlas por medio de la humillación y degradación, entre otros aspectos.

Como se puede observar, la conducta asertiva se encuentra en un estadio intermedio de las dos anteriores, es decir, con la asertividad se respeta tus propias opiniones, sentimientos, etc., considerando los de la persona interlocutora, situación que en el lugar de trabajo, permite fomentar relaciones sanas, sin conflictos ni frustraciones.

“Las conducta asertivas ayudan a solucionar los problemas y conflictos que surgen en el día a día de trabajo”

A partir de aquí, se establecen una serie de derechos asertivos fundamentales, entre los que destacan considerar tus propias necesidades, cambiar de opinión, decir no a una petición sin sentirse culpable, ser tratada/o con respeto y dignidad, cometer errores, ser feliz, pedir y dar cuando así lo decidas, etc.

Por otra parte, existe un sistema general que guía la conducta para facilitar la asertividad, siguiendo para ello las siguientes acciones:

  1. Describir de forma clara la situación que desagrada y se quiere cambiar.
  2. Expresar los propios sentimientos en primera persona sin acusar a nadie.
  3. Pedir un cambio concreto en la conducta.
  4. Agradecer la atención del/a otro/a a la petición realizada.

En resumen, la conducta asertiva facilita la comunicación e intercambio de información en el trabajo, generando soluciones a los problemas existentes, y por consiguiente, la eliminación de conflictos, convirtiéndose en una variable para predecir del éxito en el trabajo.

Existen muchos cuestionarios en el mercado que ayudan a conocer el nivel de asertividad, por lo que si quieres conocer el tuyo, ponte en contacto con empleorecursos.es y te lo facilitaremos.