Suele ser habitual que a comienzos de año que las empresas regulen en la nómina la cantidad o porcentaje a retener a las y los trabajadores en relación al Impuesto de la Renta de las Personas Físicas, o también conocido como IRPF.

“El IPRF grava la renta obtenida por las personas residentes en España”

De modo sencillo, desde empleorecursos.es queremos explicar en qué consiste en citado impuesto, el cual, grava la renta obtenida por las personas residentes en España durante el ejercicio económico del año (de ahí que su regulación suele practicarse a partir del mes de enero).

“La principal característica de este impuesto es su carácter progresivo”

Más concretamente, el IRPF es un impuesto de tipo progresivo, en el sentido de que será mayor el porcentaje a aplicar a medida que se refleje en la nómina mayor cantidad de salario, entendido tanto las percepciones salariales como las no salariales (el total devengado, tal y como indicábamos en nuestro post sobre Compensación y Absorción Salarial).

“Es la empresa la encargada de practicar la retención y su posterior ingreso trimestralmente a Hacienda”

A modo general, este impuesto se aplica a los rendimientos obtenidos anualmente (de enero a diciembre) que superen una determinada cantidad para cada ejercicio indicada por el Gobierno. El procedimiento a seguir para su abono lo realiza la empresa, ingresando en Hacienda en nombre de la persona trabajadora la cantidad correspondiente que previamente a deducido de la nómina, por medio de la presentación del modelo 111 (es decir, es responsabilidad de la empresa llevarla a cabo).

“La cantidad a deducir estará en función de las características personales del/a trabajador/a”

En cuanto al porcentaje concreto a retener en concepto de IRPF a la persona trabajadora, dependerá de varios factores o circunstancias particulares de cada caso, tales como:

  • Salario anual devengado, es decir, todo lo que gana el/a trabajador/a que no tiene que coincidir con la cantidad económica que realmente percibe (tal y como se ha comentado).
  • Situación familiar, diferenciando de si el trabajador o trabajadora está casada, separada, divorciada, así como si tiene personas a su cargo (menores o dependientes).
  • Características de la relación laboral que tiene con la empresa (por ejemplo, en relación con el tipo de contrato, etc.).
  • Si se posee algún tipo de discapacidad o se cobra algún tipo de pensión o ayuda compensatoria.
  • Existencia de hipoteca para vivienda habitual.

“Para comunicar esta información, el/a trabajador/a debe hacerlo por medio del modelo 145”

Para que el o la trabajadora dejen constancia de estas situaciones, deben rellenar y entregar en la empresa el modelo 145, el cual, desde empleorecursos.es aconsejamos hacer siempre que cambien las mismas, tal y como puede ser cuando la persona trabajadora ha sido padre o madre.

“El % a retener no se puede disminuir de forma voluntaria pero sí aumentar al menos una vez por ejercicio económico”

Además, esta comunicación se hará siempre que cambien algunas de las circunstancias anteriores. Sin embargo, desde empleorecursos.es queremos indicar que nunca se podrá bajar de forma voluntaria el % a retener (ya que su medida está determinada por unos varemos indicados por el Gobierno) pero sí se podrá subir el mismo de forma voluntaria pero solamente una vez por ejercicio económico.

“La filosofía de este impuesto es similar a un préstamo que se le hace al Estado”

En resumen, la filosofía de este impuesto es que la declaración de la Renta (IRPF) que se presente en el ejercicio posterior sea próxima a cero, por lo que si nos devuelven una mayor cantidad, y contando únicamente con la retención practicada en la nómina, esto es, careciendo de cualquier otro tipo de ingresos, es señal de que la empresa nos ha estado reteniendo un porcentaje mayor que al que nos correspondía. Por ello, en empleorecursos.es somos de la opinión de que este impuesto es como un préstamo que se le hace al Estado sin intereses, es decir, si en la declaración nos devuelven 0 euros, habremos perdido los posibles intereses generados por la cantidad que nos hayan retenido durante ese año (o “prestada” al Estado).

Por último, la Agencia Tributaria posee un simulador para conocer con exactitud, en función de los datos obrante sobre la persona trabajadora, que determina el % de retención por IRPF a aplicar.


En muchas ocasiones del día a día de la empresa, las y los trabajadores se han planteado con razón o sin ella, “denunciar” a la Inspección de Trabajo sobre una determinada situación que se encuentren viviendo con la empresa y consideran que es injusta para sus intereses, tales como, el cobrar una parte del salario en B (tal y como comentábamos en nuestra Web), no “echar” más horas de las estipuladas en el contrato y no reconocidas como extraordinarias, el no cumplimiento con los derechos y deberes de PRL, Mobbing: apoyo psicológico, entre otras.

“A modo general, la persona trabajadora puede acudir a la ITSS cuando considere vulnerados sus derechos”

Por ello, desde empleorecursos.es nos planteamos en el presente post explicar este organismo público, con objeto de facilitar su conocimiento a nuestras/os usuarias/os. En primer lugar, se denomina a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) al ente responsable del control y vigilancia, asesoramiento e información en materia laboral y seguridad social respecto a las responsabilidades tanto las empresas como las y los trabajadores.

“La ITSS se rige por el principio de independencia”

Para ello, cuenta entre otros con un Cuerpo Superior de Inspectoras/es de Trabajo y Seguridad Social, el cual, debe cumplir de forma estricta el principio de independencia técnica, objetividad e imparcialidad, fundamentalmente en sus actuaciones preventivas, correctoras y sancionadoras en materia relativa a la seguridad y salud de las y los trabajadores, ingresos de cuotas a la Seguridad Social, actas de infracción y liquidación ante sanciones, etc.

“La ITSS no tramita denuncias anónimas pero tiene el deber de guardar confidencialidad”

Más detalladamente, la ITSS realiza vigilancia sobre materias relacionadas con las relaciones sindicales y ordenación del trabajo; prevención de riesgos laborales; altas y bajas de trabajadoras/es, así como las cuotas abonadas a la Seguridad Social, etc.

Dentro de este contexto, es importante indicar que la ITSS no tramitará denuncias anónimas, esto es, si como trabajador/a estás pensando denunciar a tu empresa, deberás identificarte en la misma pero eso no quiere decir que las y los Inspectores y Subinspectores revelen el nombre la empresa de quién ha interpuesto denuncia, ya que tienen el deber de considerar confidencial el origen de las mismas.

“Cualquier persona que tenga constancia de un hecho denunciable en una empresa puede acudir a la ITSS”

En cuanto al procedimiento de denuncia, ésta puede llevarse a cabo por cualquier persona que tenga conocimiento de un hecho constitutivo de infracción en materia laboral, seguridad y salud laboral, Seguridad Social, empleo, etc., podrá denunciar por dichos hechos a una empresa ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. Es decir, no tiene por qué ser trabajador de dicha empresa, ni persona afectada, para poder denunciar.

“La ITSS actúa de forma activa en las situaciones de denuncias de acoso laboral en la empresa”

Especialmente en situaciones de Acoso Laboral, la ITSS actúa como medio investigador de la misma, recopilando pruebas siendo éstas válidas siempre que la persona continúe en la empresa durante el proceso, es decir, si no ha causado baja.

“Si estás trabajando sin estar de alta en la empresa, puedes recurrir a la ITSS”.

Por último, una situación de consulta típica en nuestra Web, empleorecursos.es es cuando la persona trabajadora comprueba al solicitar un Informe de Vida Laboral, y a pesar de haber firmado un contrato de trabajo, no se encuentra de alta en la Seguridad Social. Así, en esta situación, el o la trabajadora puede presentar denuncia por falta de alta en la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de la provincia donde se encuentre el centro de trabajo o empresa, quién se personará en la misma con objeto de constatar los hechos, solicitando el alta de oficio ante la Tesorería General de la Seguridad Social (sin perjuicios de las responsabilidades administrativas en que haya incurrido el/a empresaria/o). Añadir a lo anterior, que la propia persona trabajadora puede solicitar su alta por cuenta ajena en caso de incumplimiento por parte de la empresa.

Por último, en el caso de no continuar trabajando en la empresa en el momento de darse cuenta de que no le han dado de alta en la Seguridad Social, se deberá recurrir a presentar demanda ante el Juzgado de lo Social aportando todos los medios de prueba con los que se cuente.