A partir de nuestra experiencia en procesos de selección, y a pesar de existir cada vez más medios que facilitan la actuación tanto de las personas candidatas a las vacantes de empleo como de las y los reclutadores, en empleorecursos.es podemos afirmar que son varios los errores cometidos por ambas partes que determinan (en sentido negativo) el resultado del mismo.

Para ello, en primer lugar nos centraremos en los errores que suelen cometer las personas reclutadoras, para en un segundo post, tratar los referentes a las y los demandantes de empleo. Así, es indudable que desde el punto de vista de la persona reclutadora los errores en el proceso de selección acarrean una serie de costes, tanto económicos como de tiempo (el cual, en la empresa, se traduce en dinero). Entre los más comunes, se encuentran:

  • No definir el perfil de contratación: la persona reclutadora debe analizar y conocer con detalle los principales aspectos del puesto de trabajo que se pretende cubrir, esto es, tareas, funciones, responsabilidades, etc., para a partir de los mismos, determinar las competencias requeridas en las y los candidatos (formación, experiencia, habilidades, actitudes, aptitudes, conocimientos, etc.).
  • No tener en cuenta las fuentes de reclutamiento internas, sobre todo cuando el proceso de selección lo lleva a cabo la propia empresa, es decir, en ocasiones no se tiene en cuenta la posibilidad de cubrir la vacante por medio de una promoción, por lo que se pierde el poder motivador que conlleva así como la imagen de empresa que mira y cuida a sus trabajadoras/es.
  • En relación con lo anterior, cuando ña selección es encargada a una empresa externa (generalmente a consultoras), puede caerse en una excesiva comercialización del proceso, debido a la enorme competencia entre estas empresas, por lo que el objetivo se centra más en la rapidez en cubrir la vacante que en la calidad de la adecuación al puesto de la candidatura seleccionada.
  • Las personas reclutadoras tienen a buscar candidaturas que sean réplicas exactas a la vacante a cubrir, es decir, que hayan desempeñado un puesto igual o muy similar, con la consiguiente pérdida de potencial, creatividad e innovación que conlleva. Para ello, utilizan siempre la misma fuente de reclutamiento (portal de Internet, contactos, etc.) lo que limita la búsqueda.
  • Carecer de un plazo concreto para el proceso, es decir, es común que los procesos de selección no se adapten a la situación de la persona candidata, al fijarse entrevistas en un plazo corto de tiempo (de hoy para mañana) o en caso contrario, prolongar el proceso en demasía, lo que produce una imagen negativa en las y los candidatos. Se estima que el tiempo adecuado para un puesto de trabajo medio es de dos semanas.
  • En relación con los plazos cortos de tiempo, muchas/os reclutadoras/es se centran en las primeras candidaturas que aplican a la oferta de empleo, es decir, premian a las y los más rápidos o a las personas que tienen una mayor disponibilidad de consultar en cualquier momento las ofertas de empleo publicadas, con la pérdida de candidaturas adecuadas (para ello, remitimos a lo comentado en nuestro post sobre Cómo Actúan las Empresas en InfoJobs).
  • Una vez se ha contactado con la persona candidata (generalmente por teléfono), muchas/os reclutadoras/es no informan ni contrastan si las y los candidatos reúnen las características de la vacante de empleo, esto es, cuestiones tales como requisitos necesarios (nivel de inglés, disponibilidad para viajar, salario exacto, ubicación del puesto, nombre de la empresa si es una consultora externa, etc.) lo que puede hacer que en la posterior entrevista de selección, se descarte a la persona de forma inmediata dando una imagen de falta de profesionalidad al hacer perder el tiempo a ambas partes intervinientes en el proceso.
  • Utilizar la fase de entrevista únicamente para contrastar la información que ha indicado la persona candidata en su Curriculum, aspecto que puede y debe realizarse por otros medios, ya sea en la entrevista telefónica o solicitar el envío de la documentación requerida vía mail, por ejemplo.
  • Una vez en el desarrollo de la entrevista de trabajo, no se centran en la comunicación no verbal de la persona candidata, a la vez que no tienen en cuenta lo que el/a candidata/o sabe, puede, quiere, consigue y motiva en relación a la vacante a cubrir, sino que se dejan “conquistar” por las y los candidatos con conversación y carisma, confirmando la profecía autocumplida (cuando se tiene una creencia firme respecto a alguien, ésta acaba cumpliéndose).
  • Cuando se presentan candidaturas con experiencia, es mucha la información que transmiten respecto a la misma, la cual, la persona reclutadora no suele solicitar referencias, con el riesgo que esto supone.
  • Ausencia de feedback sobre el estado de la candidatura a las personas participantes, a pesar de indicarles en la entrevista que se les llamará o comunicará de alguna forma.

Con objeto de completar nuestras aportaciones sobre Liderazgo Positivo, así como hacer frente a las continuas cuestiones que subyacen a una de las competencias más valoradas en las empresas, en las presentes líneas trataremos de exponer los aspectos fundamentales que determinan el Trabajo en Equipo.

“El trabajo en equipo es una de las competencias más valoradas por las empresas”

En primer lugar, desde empleorecursos.es entendemos el trabajo el equipo como aquella actividad que para materializarse depende de la participación conjunta de varias personas, estableciéndose una relación de interdependencia entre ellas, por lo que las actitudes, aptitudes, conocimientos y habilidades de cada de una, son fundamentales para el éxito de la mencionada tarea.

“Para que tenga lugar el trabajo en equipo es necesaria la interacción e interdependencia entre las personas que lo forman

A partir de lo anterior, trabajar en equipo conlleva la necesidad de compartir (esfuerzos, responsabilidades, conocimientos, etc.) y por consiguiente, es necesaria una relación de confianza en las personas que lo conforman respecto a la implicación y cumplimiento de su cometido.

“No existe trabajo en equipo cuando cada miembro del mismo actúa de forma aislada”

Por el contrario, entendemos que no se trabaja en equipo cuando sus miembros hacen uso de sus posiciones y aptitudes de manera aislada, sin contar con las y los demás, ni aportar valor añadido a la realización de la actividad encomendada, por lo que el trabajo en equipo conlleva la afirmación “el todo es mayor que la suma de las partes”, a partir del compromiso de todas y todos por conseguir los objetivos propuestos, siendo fundamental la existencia de una comunicación fluida, espontánea y natural.

“Durante el trabajo en equipo existirá una comunicación sincera y asertiva”

Al mismo tiempo, todo trabajo en equipo transcurre por cuatro etapas, como son de constitución (caracterizada por el mutuo conocimiento y exploración entre los miembros del equipo, por lo que suele aflorar la ansiedad e inseguridad hasta que se es aceptada/o); debate de las propias ideas frente a las del grupo (aparecen enfrentamientos y luchas por el poder y liderazgo pudiendo llegar a conflictos); La tercera fase, considerada como de organización de las acciones a seguir; y por último, la puesta en marcha de lo acordado de forma cooperativa y colaborativa.

“Relaciones sinceras y de colaboración fomentan el trabajo en equipo”

Al mismo tiempo, se puede afirmar que existen varios aspectos que determinan el correcto trabajo en equipo, como es la necesidad de que las personas que lo integran se esfuercen y adopten una actitud flexible, adaptable y constructiva, a la vez que desarrollen una comunicación clara y asertiva (tal y como tratábamos en nuestro artículo La Conducta Asertiva en el Trabajo). Además, deben complementarse entre sí por medio de la creación de modelos mentales compartidos y de relaciones interpersonales eficientes que permitan en apoyo mutuo durante la realización de la tarea y la cohesión de grupo.

Para terminar, las principales ventajas del trabajo en equipo son:

  • A partir de la diversidad de los miembros que conforman el equipo se favorece el enriquecimiento mutuo entre ellas/os.
  • Las discrepancias de criterio deben entenderse de manera constructiva como medio que permita crecer al equipo.
  • A partir de objetivos específicos se persigue uno común.
  • Es fundamental el respeto y tolerancia entre las personas que conforman el equipo. .
  • El sentimiento de pertenencia fomenta la motivación de las y los trabajadores hacia la tarea.