SÍNDROME WALTER MITTY Y LA GESTIÓN DEL TALENTO

El día a día en la empresa, y más desde el área de gestión del talento, es requisito

El día a día en la empresa, y más desde el área de gestión del talento, es requisito fundamental tratar con diferentes tipos de personas, no solo respecto a sus gustos o ideas, sino a aspectos relacionados con su personalidad. Por ello, se hace necesario conocer los diferentes aspectos de éstas para obtener su mejor integración en el puesto de trabajo, y por consiguiente, una elevada productividad o desempeño.

Los síndromes en la empresa

A partir de lo anterior, en empleorecursos.es una vez analizados síndromes entre otros como el de Anat, Bergerac, Hamlet, Ganímedes, Karoshi, o Burnout, etc., queremos reflexionar sobre el Síndrome de Walter Mitty, entendido como aquel en el que la persona se sitúa en un mundo diferente a la realidad, llegando a imaginar más allá, así como en los beneficios que tiene desde el punto de vista de la  gestión del talento.

En primer lugar, es necesario indicar que no se trata de ninguna enfermedad, si no todo lo contrario, ya que fantasear sobre la realidad o las situaciones que estamos viviendo, acerca de cómo podrían transcurrir, nos ayuda en nuestro día a día a prepararnos y anticipar conductas o respuestas ante los cambios imprevistos (incluso en terapia psicológica se suele utilizar para tratar la ansiedad).

El origen del Síndrome de Walter Mitty se puso de actualidad a partir de la película La Increíble Vida de Walter Mitty basada en la novela con el The Secret Life of Walter Mitty de James Thurber y es que en ocasiones es útil contar con estas fantasías para entre otros aspectos, poder mejorar la creatividad e innovación, sobre todo cuando las condiciones o situaciones no son las idóneas (precariedad, horarios excesivos, falta de promoción profesional, etc.).

Fantasías sobre la realidad

Tener fantasías sobre como estaríamos si las condiciones o la realidad que vivimos fuese diferente (y mejor) nos puede ayudar a aumentar nuestra motivación para conseguir los objetivos laborales propuestos, a la vez que nos permite tener mejores ideas o soluciones a las cuestiones que se nos plantean en nuestro día a día de trabajo.

Sin duda, las personas que experimentan el Síndrome de Walter Mitty suelen aprender cómo actuar ante las diferentes alternativas que se le presentan en cada situación, o mejor dicho, cómo deben comportarse ya que “fantasean” sobre qué hubiese sucedido si la situación, solución o comportamiento real no sea el que ha ocurrido.

Además de lo anterior, desde el punto de vista de la gestión del talento en la empresa, tener estas ilusiones o ensoñaciones le sirve a la persona como medio de escape ante la situación que está viviendo, siempre y cuando sepa diferenciar la realidad. También es verdad, que si la fantasía se repite una y otra vez, nos ayuda a descifrar cuáles son nuestros verdaderos objetivos y propósitos (por ejemplo, si queremos un puesto de responsabilidad, etc.).

En resumen, existen personas que suelen tener continuas fantasías relacionadas con las situaciones que están viviendo, por lo que “experimentan” diferentes las diferentes formas de afrontar la realidad vivida, situación que puede ser beneficiosa desde el punto de vista de la creatividad y aprendizaje.

Pin It

Deja un comentario

Ver más

  • Responsable: Manuel Ángel Romero Pozuelo.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.